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 viernes 11 de marzo de 2016

 

Hace 35 años, Alfonso Flórez Ortiz abrió las puertas de los escarabajos en Europa

Foto: Comité Olímpico Colombiano

El santandereano fue el primer colombiano en ganar una de las competencias emblemáticas del ciclismo mundial aficionado en 1980

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Como sucede con las grandes colonizaciones, Colombia llegó al Tour de L’Avenir -y de ahí a la gran temporada del ciclismo europeo-, gracias a la terquedad de hombres como el periodista Héctor Urrego Caballero, quien adelantó toda la gestión para que invitaran a un equipo de nuestro país, en contra de la incredulidad nacional. El éxito del equipo liderado por el santandereano Alfonso Flórez Ortíz, volcó la atención nacional hasta la coronación en la carrera por etapas más importante del ciclismo aficionado del mundo.

Por Alberto Galvis Ramírez


Al finalizar la década 70-80 -que comenzó con la doble conquista de Cochise Rodríguez en la hora y en los 4000 metros-, Colombia había ganado un importante nombre en algunas de las más cotizadas carreras aficionadas de ciclismo de América, lo que hacía necesario abrir nuevos espacios, por ejemplo, en el Viejo Continente.

La organización a cargo de la Federación Colombiana de Ciclismo, no obstante, había caído en la rutina de las mismas vueltas nacionales de países cercanos, y se mantenía cerrada a otras latitudes, lo que provocó un choque entre la vieja generación comandada por el General (r.) Marcos Arámbula Durán, presidente desde hacía varios lustros, y la nueva tendencia ligada al giro comercial que daba el pedalismo en todo el mundo, y que en Colombia se había traducido en la aparición de equipos de marca, que remplazaron el viejo concepto de la lucha de regiones, que no pudieron sufragar con dineros oficiales, los altos costos del desarrollo generado.

Luego de la solitaria gestión adelantada ante las autoridades del Tour de L’Avenir, para que un equipo colombiano fuera aceptado, el licenciado Héctor Urrego regresó al país y comenzó las diligencias para conseguir el patrocinio, que lo halló dentro de la misma organización -la Ardila Lulle- a la cual pertenecía la cadena radial RCN., para la cual trabajaba, que decidió financiar el viaje de 10 personas, con el patrocinio de uno de sus más populares refrescos: Freskola, que estaba vinculado al ciclismo nacional.

Pocos creían en una victoria

El equipo Freskola fue conformado con Patrocinio Jiménez, Alfonso Flórez, Antonio Londoño, Rogelio Arango, Fabio Arias, Julio Rubiano y Rafael Acevedo, bajo la dirección de Raúl Mesa, quien estaba acompañado por Alcides Cadavid, como masajista, y Darío Flórez en calidad de mecánico. A ellos se unió espontáneamente y pagando sus gastos, Mauricio Orozco, quien sería el conductor del vehículo colombiano en la travesía por carreteras de Francia.

La presencia de la Organización Ardila Lulle se completó con los únicos periodistas que en Colombia habían creído en este objetivo y contaban con los recursos suficientes para pagar

los gastos. En representación de RCN. Radio y Televisión fueron inscritos: Julio Arrastía, José Antonio Churio, Héctor Urrego y Thierry Boulin (camarógrafo francés). También fue acreditado Horacio Gil Ochoa, como fotógrafo de Mundo Ciclístico, la revista dirigida por Urrego, quien recuerda: “Horacio Gil y yo nos fuimos el 3 de septiembre a París, a fin de concertar con PTT, todo lo concerniente a las transmisiones de RCN y finiquitar con L’Equipe el arribo de nuestros ciclistas a Ginebra, y lo más importante, entregarles el disco con el himno de Colombia. Nadie -ni siquiera nosotros- imaginó entonces, que 18 días más tarde, ese himno resonaría triunfal en el Hipódromo de Divonne Les Bains y que a sus acordes un colombiano cantaría emocionado su letra en señal de victoria”.

“Los colombianos pueden hacerlo todo”

En la mitad del recorrido, ya los medios de comunicación comentaban sobre el increíble dominio de los suramericanos:

“Los colombianos se han apoderado de la carrera. Pueden hacerlo todo: contener a los soviéticos en los tramos llanos y eliminarlos en las montañas.

“El poderoso equipo soviético, que parecía invencible, deberá responder al inesperado desafío del pequeño diablo colombiano Alfonso Flórez.

“Flórez es un completo campeón desde que llegó tercero en los Juegos Panamericanos, décimosegundo en el Campeonato Mundial de 1977 y ganó el título nacional. Batió a los soviéticos completamente. Este peso pluma ha humillado a los gigantes soviéticos. David ha vencido a Goliat”.

También un ciclista activo, Bernard Pineau, escribió sobre Los Escarabajos y anunció que sus éxitos no se quedarían en mitad de camino: “Hemos llegado a un punto crítico de la carrera, con el desafío de los colombianos, que poca gente imaginó capaces de dominar la carrera. Creo nos sorprenderán aún más”.

El técnico del equipo soviético, a pesar de reconocer la calidad colombiana, no aceptaba la derrota aún: “Son un buen equipo, que conozco por su reputación. Sin embargo, la carrera todavía no terminó″.

Suko había permanecido agazapado hasta los cuatro últimos días, durante los cuales atacó insistentemente, como herido en su orgullo, pero apenas alcanzó la segunda casilla la víspera, cuando puso a temblar a Flórez, según él mismo lo reconoció, y se quitó casi tres minutos de ventaja, en la primera parte de la jornada. En la segunda, ya alerta el colombiano líder, pudo conjurar todos los intentos del europeo.

El santandereano Alfonso Flórez Ortiz, y su equipo, hace 35 años, a bordo del camión que lo transportó en la llegada a Bogotá, como campeón del Tour del Avenir, de 1980.

El triunfo de Flórez conmovió al país, porque se trataba de la más grande victoria ciclística en pruebas por etapas, en la rama aficionada, y ya Colombia había disfrutado de triunfos mundiales en el pista hacía menos de 10 años, con Cochise Rodríguez. Este segundo filón confirmaba que, en efecto, nuestro país tenía un ciclismo de mucho respeto, aunque silvestre e inexplotado.

Esta hazaña de Flórez abrió las puertas al ciclismo colombiano en el exigente calendario profesional europeo, que consagraría en la década que comenzaba a ciclistas como Lucho Herrera y Fabio Parra.


Con información de Comité Olímpico Colombiano

Fuente: Boyacaradio.com

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