Nación

 martes 05 de agosto de 2014

 

“Queremos una educación superior con más acceso, calidad y pertinencia”: presidente Santos.

Foto: composición BR

La iniciativa hace parte del “Acuerdo por los Superior 2034”

Esta noticia la leyeron 30614 personas

Bogotá D.C. Hay veces en que tenemos que dar pasos audaces para lograr reformas necesarias, fue lo que expresó el presidente Juan Manuel Santos Calderón, al intervenir en la presentación del Acuerdo por lo Superior 2034.

El mandatrio de los colombiano agregó que eso fue lo que pensamos desde el primer día de nuestro gobierno respecto a la educación superior, que llevaba prácticamente dos décadas regida por la Ley 30 del 92.

Fuimos el primer gobierno en 20 años en tomar la decisión de revisar a fondo este tema, y fue así como construimos un proyecto de ley –elaborado luego de múltiples reuniones con la comunidad académica, los estudiantes, padres de familia, empresarios y demás interesados en el tema de la educación– que presentamos al Congreso.

¿Qué queríamos? Permitir un mayor acceso con equidad e inclusión, mejorar la calidad y pertinencia de la educación para un mundo globalizado, un mejor financiamiento y una rendición de cuentas por parte de las instituciones educativas.
Como todos recuerdan, algunos sectores académicos –en particular grupos de estudiantes– reaccionaron contra el proyecto pues consideraban que no había sido suficientemente discutido y concertado.

Lo retiramos, porque este es el tipo de reformas que debe tener el más amplio respaldo, pero lo cierto es que la educación superior pasó a ocupar primeros lugares en la agenda de los medios de comunicación y la política pública.
Como todos recuerdan, algunos sectores académicos –en particular grupos de estudiantes– reaccionaron contra el proyecto pues consideraban que no había sido suficientemente discutido y no había sido concertado.

Dentro de ese espíritu de diálogo y de concertación que siempre he querido tener –creo que los gobiernos deben tener ese mismo espíritu–, lo retiramos, porque, sobre todo, este es el tipo de reformas que debe tener el más amplio respaldo. Pero lo cierto es que a la educación superior no fue que la hicimos a un lado, sino que pasó a ocupar los primeros lugares en la agenda de los medios y en la agenda de las políticas públicas…

El proyecto de ley tenía buenos objetivos y ese no fue –ni mucho menos– el triste final de la reforma a la educación que Colombia necesita.

Al contrario: fue apenas el prometedor comienzo de un visionario proyecto educativo, más ambicioso que el que nos propusimos hace tres años.

La verdad… hubiéramos podido renunciar a este empeño y “engavetar” el tema, que siempre es espinoso y exige mucho trabajo y mucha concertación, pero no lo hicimos.

En noviembre de 2011 le dimos comienzo al “Gran Diálogo Nacional por la Educación Superior”, involucrando a voces –de los más variados matices– que querían participar y ser coautoras de una revolución educativa.

Fueron consultadas las seis regiones que agrupan al país, sobre el tipo de educación superior que requieren sus territorios –y sobre qué acciones deben tomarse para que esa educación sea una realidad–.

Además, se instalaron mesas temáticas con asociaciones representativas de la educación superior; se tuvo en cuenta el análisis de expertos internacionales y organismos multilaterales –como la Unesco–, y se intercambiaron experiencias con países hermanos.

También se dialogó con las comisiones sextas del Congreso, con periodistas, y con comunidades indígenas y afrodescendientes.

Por supuesto, los estudiantes también fueron consultados en sus diferentes organizaciones.
El resultado de semejante proceso participativo no tiene precedentes: más de 33.000 personas hicieron sus aportes.

Lo más cercano a ese nivel de participación fue el “Plan Decenal de Educación 2006-2016”, que involucró a unas 12.000 personas —ahora estamos hablando de casi el triple–.
En otras palabras, pasamos de una marcha estudiantil –a finales de 2011– a una movilización nacional con todos los sectores interesados en la educación superior.

El resultado de todo ese proceso es el “Acuerdo por lo Superior – 2034”, una propuesta de política pública nacida desde la base, producto de la consulta a un amplio grupo de sectores sociales y académicos del país¬.

Y el responsable de esta titánica tarea fue el Consejo Nacional de Educación Superior –el CESU–, un órgano colegiado y el MÁS representativo de este sector.

Reciban de mi parte –los miembros del Consejo–, un sentido agradecimiento por liderar este diálogo, y gracias también a todas las instituciones y personas –a esas 33 mil voces– que aportaron al “Acuerdo por lo Superior”.

Qué mejor forma de diseñar una política de educación, si no es escuchando a sectores variados y de distintas posturas ideológicas.

Qué mejor ejemplo que construir en medio de las diferencias y gracias a las diferencias… porque así es como se escucha el sentir de una nación.

Desde el Gobierno acompañamos todo este proceso, no solo con el Ministerio de Educación, sino también con el SENA, el ICFES, el ICETEX, Colciencias y Planeación Nacional.

Nuestro compromiso es –y seguirá siendo– el fortalecimiento de la educación pública.

Hoy tenemos una visión compartida sobre cuál debe ser la educación superior de calidad que requiere Colombia para las próximas dos décadas.

Y coincidimos plenamente en los 10 temas clave identificados en el Acuerdo, como necesidades que deben ser resueltas:

1. Aumentar la cobertura de la educación superior y la inclusión de poblaciones vulnerables.

2. Mejorar radicalmente la calidad de las instituciones.

3. Acercar la ciencia, la tecnología y la investigación a las realidades del país, para que aporten más al desarrollo local.

4. Promover una educación superior pertinente para las regiones.

5. Articular mejor la educación media con la superior y la formación para el trabajo.

6. Mejorar las condiciones de bienestar de profesores y estudiantes.

7. Apropiarnos decididamente de todas las posibilidades que ofrece la educación virtual.

8. Avanzar en la internacionalización de nuestro sistema de educación y ser más competitivos.

9. Diseñar un nuevo modelo de inspección y vigilancia que permita más calidad y transparencia.

10. Asegurar la sostenibilidad financiera de las instituciones de educación superior.

Nosotros, en mi gobierno, nos comprometemos a acoger este Acuerdo y a liderar su progresiva ejecución.

Haremos las gestiones jurídicas y políticas que se necesiten para hacerlo realidad.

También –claro que sí– seguiremos animando el diálogo social para materializar la visión planteada en el Acuerdo.

Estoy seguro de que –con su propuesta y el empeño de nuestro Gobierno y de todo el país– haremos realidad nuestro sueño de que Colombia sea la nación más educada de la región en 2025.

Vamos a estudiar juiciosamente las propuestas que nos han hecho, dirigidas a mejorar la institucionalidad del sector y a garantizar la calidad de educación superior, incluyendo una vigilancia y control más eficaces.

En todo caso –mientras analizamos esas propuestas puntuales– vale decir que no empezamos de ceros.

Hablemos por ejemplo de la sostenibilidad financiera de las instituciones de educación superior.

Durante estos cuatro años de Gobierno, hemos gestionado más recursos para la educación superior pública que cualquier otro gobierno.

Entre otras cosas, creamos la “Estampilla Pro-Universidades Públicas” que les generará 5 billones de pesos durante los próximos 20 años.
Además, con el impuesto de renta para la equidad –el llamado CREE– hoy contamos con medio billón de pesos anuales, para financiar proyectos de inversión de nuestras instituciones públicas de educación superior.

Bien sabemos que las necesidades son siempre mayores que los recursos y por eso vamos a invertir muy bien cada peso –con gerencia y eficiencia–, y estaremos atentos a garantizar la continuidad de dichas inversiones.

Por lo pronto, ya hay resultados a la vista: instituciones y estudiantes pueden dar fe de cómo ha crecido la matrícula en las instituciones públicas y cómo ha aumentado también la presencia regional de entidades como el ICETEX.

Hemos creado cerca de 500 mil nuevos cupos para la educación superior –cupos para medio millón de colombianos que hoy tienen esa oportunidad–.

La cobertura ha aumentado en casi 10 puntos –hoy es casi del 47 por ciento– y 6 de cada 10 estudiantes provienen de familias con ingresos inferiores a dos salarios mínimos.

ahí hemos avanzado en inclusión, porque entendemos que la educación superior no debe ser un imposible para algunos sino una opción para todos.

Y como dije en campaña: hemos hecho mucho, pero falta mucho por hacer…

Por eso acogemos la propuesta del CESU y la asumimos como propia: nuestra meta para 2018 es crear al menos 400 mil nuevos cupos y acercarnos al 60 por ciento de cobertura.

Si lo logramos, vamos a estar 10 puntos por encima del promedio de américa latina.

Adicionalmente, el Gobierno viene trabajando en un decreto que les dará reconocimiento oficial a instituciones de educación superior indígenas –que por supuesto deberán cumplir unos requisitos de calidad.

Sin duda, se trata de un hito en la historia del país y un paso hacia la educación incluyente, entendiéndola en un sentido mucho más amplio.
Creemos que tener instituciones de educación superior indígenas nos permitirá contar con una oferta educativa mucho más pertinente para esas comunidades ¬–para que amplíen los horizontes de sus proyectos de vida, para que trabajen en las necesidades particulares de sus etnias.

¡Y vamos por más!


La semana pasada, cuando presentamos al Congreso el presupuesto de 2015, ratificamos nuestro compromiso con la educación en todas sus etapas de formación.
Por primera vez en nuestra historia, el presupuesto para el sector educativo será más alto que el destinado a cualquier otro sector –¡más alto que el de Seguridad y Defensa!. No podría ser de otra manera.

Y apreciada María Fernanda: quiero felicitarla porque sé que la propuesta que hoy recibimos es también el fruto de su liderazgo y permanente compromiso con la educación durante este cuatro años.

A pocos días de terminar el primer periodo de mandato, quiero reconocer ante la comunidad educativa aquí reunida la inmensa labor realizada, no solo en la educación superior sino en todas las etapas de la formación.

El trabajo multiplicado por la primera infancia, la gratuidad escolar, la construcción y renovación de la infraestructura educativa, el revolucionario programa Todos a Aprender –reconocido y validado por la misma OCDE–, la dotación de bibliotecas escolares, los créditos del Icetex con cero interés real y subsidios de sostenimiento…

La lista es larga y a la cabeza de ella se encuentra una gran ejecutiva que ha puesto su mente, su corazón y su esfuerzo en la educación.

Por eso, tiene usted, María Fernanda, mi reconocimiento y el de todos los colombianos.

Fuente: boyacaradio.com

Esta noticia la leyeron 30614 personas

Noticias Relacionadas

Grabaciones
Edictos
Publicidad

Conoce el sistema radial Online del Grupo Red Andina Radio & TV. Donde sus selectos oyentes y visitantes pueden complacer su oido con las mejores notas músicales con un variado listado de emisoras


Copyright © 2021
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de Boyacá Radio
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular Boyacá Radio.


“Queremos una educación superior con más acceso, calidad y pertinencia”: presidente Santos.