Deportes

 lunes 07 de marzo de 2016

 

Cuando el racismo era el adversario

Foto: majortaylorassociation.org

Una nota sobre el primer afroamericano campeón mundial de ciclismo

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El ciclista Marshall Walter Taylor tuvo que luchar contra dos enemigos: sus rivales en el velódromo y la lacra del racismo. Fue el primer afroestadounidense y segundo hombre de raza negra en ser campeón del mundo en algún deporte

Por: Bruno Vergara


Hace más de cien años, el ciclismo era un deporte de masas en Estados Unidos. Los velódromos estaban llenos de espectadores. Era como la NBA o el fútbol americano de hoy en día. Los periódicos de la época se hacían eco de las crónicas de los deportistas sobre la pista. En aquel entonces, se fraguó una gran estrella, era Marshall Walter Taylor, más conocido como 'Major' Taylor. Un ciclista de raza negra que nació en Indiana en el seno de una familia pobre de Estados Unidos el 26 de noviembre de 1878, en un contexto social extremadamente racista.

El padre de Taylor trabajaba para una familia adinerada de la zona, lo que hizo que el joven recibiera de los jefes de su progenitor una bicicleta a los 12 años. El pequeño pronto comenzó a mostrar su gran talento sobre las dos ruedas. Pero no a base de velocidad y triunfos, sino por su gran habilidad sobre ella. Eso le sirvió para encontrar su primer empleo. Marshall hacía sus trucos delante de la tienda de bicicletas vestido con uniforme militar para atraer a la clientela, de ahí el apodo de 'Major'. Pero poco le duró ese empleo. Estaba hecho para competir. Un año después, en 1891, ganó su primera carrera como aficionado en Indianápolis, y a los 15 venció sobre una milla (1,6 kilómetros) en el mismo velódromo estableciendo el récord amateur. Sin embargo, ese triunfo se volvió en su contra. Fue abucheado y más tarde excluido de la competición a causa de su color de piel.

Ese odio racial que imperaba contra él parecía que lo hacía más fuerte. Sin remilgarse, y bajo amenazas de los ciclistas blancos, 'Major' - o 'el ciclón negro' como le apodaron en ocasiones- ganó poco después las 75 millas (121 kilómetros) en una carrera de ruta en su ciudad natal. A partir de ahí comenzó a imponerse en la línea de meta de las pruebas que se celebraban lo largo de la costa este de Estados Unidos, en Nueva York, Massachusetts… logrando así atraer a los patrocinadores.

Cuando cumplió 18 años se convirtió en ciclista profesional, consiguiendo victorias sobre los mejores corredores de América del Norte y Europa. Y en apenas dos años logró batir siete récords mundiales en las pruebas comprendidas entre el cuarto de milla y las dos millas. Una superioridad increíble sobre el resto: ganó 29 de las 49 carreras que disputó.

En 1899 se proclamó campeón del mundo en la prueba de sprint sobre una milla celebrada en el velódromo de Montreal, por delante de Tom Butler (EE UU) y Gaston Courbe d' Outrelon (Francia). Una victoria especial, ya que significó convertirse en el segundo negro de la historia en lograr ese título en cualquier deporte. Y es que, un año antes el boxeador George Dixon se proclamó campeón del mundo de su categoría. Un triunfo que catapultó al ciclista a lo más alto, abriéndole las puertas a Europa, donde se hizo muy popular.

El público le lanzaba agua helada o clavos

Así, en 1902 pasó la temporada en el Viejo Continente, compitiendo en 57 carreras, consiguiendo alzar los brazos en 40 de ellas. Un éxito que, lamentablemente, no era apreciado en su propio país, donde era víctima del racismo y de donde fue expulsado en muchas competiciones. Y es que en ocasiones hasta el público le lanzaba agua helada o clavos a su paso para que pinchara. En una carrera, llegó a ser derribado por un rival, lo que le hizo perder la consciencia durante 15 minutos por el fuerte golpe contra la pista. Ante estos episodios, Taylor dijo: «La vida es demasiado corta para los hombres como para guardar amargura en su corazón. Por eso no tengo ningún sentimiento en contra de nadie ... De hecho, nunca he odiado cualquier ciclista contra los que he competido».

Récords
- El cuarto de milla (400 metros)
- Un tercio de milla (530 metros)
- Media milla
- Dos tercios de milla
- Tres cuartas partes de milla
- La milla
- Dos millas


Taylor 'colgó' la bicicleta en 1910, a los 32 años. Invirtió su dinero en bolsa, pero el crack del 29 acabó con todas sus ganancias. Su matrimonio se desmoronó y él enfermó. Después de escribir su autobiografía, se pasó los últimos años de su vida vendiendo ejemplares de puerta en puerta. Cuando murió, en 1932, a los 53 años, su cuerpo yacía sin reclamar en la cama de un hospital, por lo que fue enterrado en una fosa común en el cementerio de Glenwood en Chicago.

Dieciséis años después, cuando un grupo de excorredores se enteraron de su paradero, pagaron las costas para que el cuerpo fuera trasladado a una zona más digna del cementerio. Hoy en día, un velódromo de Indianápolis, ciudad donde más ataques racistas sufrió, lleva su nombre. Taylor fue un referente para muchos deportistas negros. Una frase lo deja claro: «No hay metas mentales, físicas o morales demasiado complicadas de alcanzar para un negro si se le garantizan justicia e igualdad de oportunidades».


Tomado de El Correo de Vizcaya

Fuente: Boyacaradio.com

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