Deportes

 miércoles 01 de junio de 2016

 

Las diez figuras del Giro

Foto: EFE

Esteban Chaves y Darwin Atapuma, dos de los grandes protagonistas del Giro de Italia

Esta noticia la leyeron 30623 personas

Vincenzo Nibali, Esteban Chaves y Alejandro Valverde, el podio final del Giro de Italia, Steven Kruijswijk, el campeón caído, Bob Jungels, el mejor joven y gran revelación, Mikel Nieve, vencedor de la Montaña y André Greipel, vencedor de tres etapas, son siete de los diez nombres de la carrera rosa elegidos por BiciCiclismo. La lista la completan tres guerreros: Gianluca Brambilla, Michele Scarponi y Darwin Atapuma.

Vincenzo Nibali (1982, Astana).
Cuatro grandes vueltas avalan la solidez del siciliano, y ocho podios desde 2010. Nada que decir contra eso y un ciclista que corre con el corazón y pasión. De estar moralmente derrotado el jueves, la caída de Kruijswijk en el Agnello le resucitó. Recuperó los vatios perdidos y dio el primer golpe en Risoul, ok técnico, y terminó por noquear a Chaves el sábado en la Lombarda. Se fue de rosa en 2013 y ha terminado con el mismo color tres años después. En lo más alto, descubría sus problemas estomacales. A su lado, ha tenido al Astana, el mejor equipo del Giro, con un espectacular Scarponi más Kangert o Fuglsang.

Esteban Chaves (1990, Orica-GreenEdge).
Otro paso más para el colombiano: del quinto puesto de la Vuelta 2015 al segundo, y al podio, del Giro 2016. Su trabajo y sacrificio por las vueltas de tres semanas se ve recompensado. Y ya sabe lo que es vestir el maillot rojo y el rosa. Una realidad gracias a la fe en de su equipo y de Neil Stephens en particular cuando tenía un brazo colgando en 2013. “Esto solo es el comienzo”, asegura el de Bogotá que ha llenado con su sonrisa blanca el Giro. Plaza, Txurruka y Howson han sido sus escuderos en la montaña.

Alejandro Valverde (1980, Movistar Team).
Objetivos cumplidos para el murciano: podio y una etapa, y se va encantado de su debut rosa. El murciano o está bien o muy bien y gracias a esa regularidad y veteranía ha conseguido el tercer puesto, pese a su mal de altura. En abril, ganaba la Flecha-Valona y un mes después subió al podio de Turín. Nadie tiene su polivalencia y sus resultados en el ciclismo actual. El Movistar Team ha sabido protegerlo, con un Amador que hizo vibrar a Costa Rica con su maglia rosa y octavo al final.

Steven Kruijswijk (1987, Team LottoNL-Jumbo).
La caída en el descenso del Agnello le apartó, seguramente, de un triunfo final que parecía tener en el bolsillo ("Es cierto que Kruijswijk cayó, pero antes de coronar el Agnello noté que respiraba muy fuerte, así que le puse presión tanto subiendo como bajando. Si no lo hubiera hecho, seguramente nada habría pasado", dijo Nibali ayer), sin debilidad y superior a sus rivales como demostró en la cronoescalada a Alpe di Siusi. Magullado y roto moralmente, no se bajó y el cuarto puesto es un sabor amargo para él y su equipo. Sí ha ganado estatus, y a partir de ahora será definitivamente un dorsal a seguir en las carreras de tres semanas, especialmente en el Giro, una carrera de la que está enamorado, como casi todos.

Bob Jungels (1992, Etixx-Quick Step).
La gran revelación del Giro de Italia, sexto y mejor joven, con 23 años y 1,89. Desborda clase y ha demostrado que es capaz de asimilar y rendir en las tres semanas, después de apuntar ya maneras en el pasado Tour de Francia. Extraordinario junior y sub23, el futuro es suyo. El tiempo dirá si apuesta por las grandes vueltas, y si acierta. De momento, promete y mucho el luxemburgués, el relevo de Andy Schleck. Por el maillot blanco, solo el colombiano Sebastián Henao (Team Sky) le inquietó.

Mikel Nieve (Team Sky, 1984).
Vaya Giro se ha cascado el de Leitza. Inoxidable le dicen, de piedra le llaman. Un escalador puro en definitiva, de resistencia y fondo, como exhibió en Cividade del Friuli, tres días después de llegar el 180 (de 183) y a 37 minutos el día del abandono de Mikel Landa. Y no se quedó ahí: solo Nibali pudo con él en Risoul el viernes y el sábado, él solito, se tragó la Bonette para puntuar primero y ganar un premio inesperado, la maglia azzurra de la Montaña, y fue cuarto en meta. Nunca un premio fue tan merecido, pese a dejar a Damiano Cunego con las ganas. Tiene cuatro victorias en su palmarés, pero de altura: Cotobello, en la Vuelta a España 2010; en Gardeccia, en el Giro de Italia 2011; en Courchevel, en el Critérium Dauphiné 2014; y en Cividade del Friuli en el Giro 2016.

André Greipel (1982, Lotto-Soudal).
El alemán demostró ser el más veloz del Giro, con tres victorias, aunque cuando ya no estaba Marcel Kittel. Sin su compatriota, fue muy superior frente a la escudería italiana y Ewan. El año pasado ya alcanzó cuatro victorias en el Tour y suma ya 20 en las tres grandes vueltas, ininterrumpidamente desde 2008, casi una década entre los más rápidos del mundo. Sus resultados se vieron recompensados con su renovación, y la de su inseparable Sieberg, hasta 2018. Así que hay Gorila para rato.

Gianluca Brambilla (1987, Etixx-Quick Step).
El italiano ha dado un salto cualitativo este año y ha firmado un Giro de Italia redondo, a nivel individual y como compañero de equipo. Se llevó su etapa en Arezzo y cumplió su sueño de vestir la túnica rosa durante dos días. Y siendo líder se entregó a Jungels en Sestola, una imagen pocas veces vista. No han sido pocas las peleas en las que se ha metido. Las dos últimas, el jueves en Pinerolo, zorreando con Moser, mientras que por detrás llegaba y remataba Trentin, su alegría la reflejaba en su rostro; y el sábado, en la fuga del día, 12º en Sant'Anna di Vinadio. Incluso ayer en el circuito de Turín tiró al frente del grupo. Un ejemplo de gregario entregado para los demás.

Michele Scarponi (1979, Astana).
Todo un campeón del Giro (2011) que ha sabido reciclarse y convertirse en el fiel y mejor gregario de Nibali en la montaña; quinto, ojo, en la cronoescalada a Alpe di Siusi. Su sacrificio en Risoul cuando era cabeza de carrera ha tenido la recompensa final en Turín, y el sábado dejó a todos tostados hasta el ataque definitivo del Tiburón. Siempre de broma cuando no tiene un dorsal, su machacón ritmo borra todas las sonrisas a los rivales. Si su líder se lo valora, se irá con él a su nuevo equipo.

Darwin Atapuma (1988, BMC Racing Team).
Incansable el colombiano hasta el desmayo: tercero en Sestola, cuarto en Corvara, segundo en Sant'Anna di Vinadio, tercero en la Montaña y noveno en la general final. Todos desearon su victoria en Corvara, cazado a dos kilómetros por Chaves y Kruijswijk. Rompió a llorar en meta, roto moralmente y por el cansancio. Pero se conjuró, no descansaría hasta ganar una etapa y ciertamente lo ha intentado hasta su último aliento: Taaramäe se lo impidió el sábado. Chaves ha sido segundo, Urán séptimo, Atapuma noveno y Henao, 22 años, 17º y mejor joven. Y Daniel Martínez, el más joven, 20 años, ha acabado el Giro. El ciclismo colombiano está en lo más alto (segundo en el WorldTour solo por detrás de España).

Fuente: Boyacaradio.com

Esta noticia la leyeron 30623 personas

Noticias Relacionadas

Grabaciones
Edictos
Publicidad

Conoce el sistema radial Online del Grupo Red Andina Radio & TV. Donde sus selectos oyentes y visitantes pueden complacer su oido con las mejores notas músicales con un variado listado de emisoras


Copyright © 2021
El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de Boyacá Radio
Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular Boyacá Radio.


Las diez figuras del Giro