Fecha de fundación: 17 de noviembre de 1978
Nombre del/los fundador (es): Gabriel del Toro
Reseña histórica:
El Municipio de Úmbita fue fundado por Gabriel del Toro en el año de 1778, siendo Virrey don Manuel Antonio Florez. El nombre de Úmbita se debe al lugar donde se fundó el poblado y que según el historiador Joaquín Acosta significa: Tu punta, tu cumbre.
Sobre los detalles de la fundación, la biografía del conquistador Alonso Domínguez Beltrán, primer encomendero de Úmbita cuenta: “En el primer reparto de tierras, en premio a sus servicios, el General Quesada adjudicó a Domínquez el repartimiento de Úmbita, llamado por los naturales Cacique Cochonuba y por los españoles el Zipa chiquito. No pudo sin embargo, tomar posesión de su encomienda porque el Capitán Suárez cuando fue a fundar a Tunja, en cuya jurisdicción estaba Cochunuba, le ordenó permaneciese en Santafé, con el propósito, según Domínguez, de apoderarse de sus indios pretextando que estaban comprendidos en la Encomienda de Icabuco. Domínguez dio poder a Luis de Sanabria para que tomara posesión de los indios ante el Capitán Suárez, Justicia Mayor del reino, pero éste no le permitió, alegando que el Cacique de Úmbita era distinto del de Cochunuba”.
El territorio de Úmbita fue desmembrado del pueblo de indios llamado Chiriví, hoy Nuevo Colón. Es así como los habitantes de Úmbita decidieron dar poder al señor Blas de Valenzuela para que buscara ante el gobierno eclesiástico la creación de la parroquia. Luego de cumplidos los requisitos, el Vicario general ante el Arzobispado de Santafé encomendó al párroco de Tenza para que informara sobre los límites convenientes para la erección de la parroquia. La demarcación del vecindario de Úmbita fue designada al párroco de Tibaná don Domingo Ruíz Palazuelos, quien hizo la siguiente demarcación, la cual aparece en un documento fechado en Icabuco el 18 de noviembre de 1777: “Desde las Juntas del río de Turmequé y quebrada de Icabuco que de allí nace y sigue una cuchilla que llaman del Pedregal, toda ella arriba a dar al alto de Curuba, tomando un vallado arriba que formó don Jacinto Gallo para deslindar las tierras de Icabuco con las que fueron de don Miguel del Junco y de aquí siguiendo a una peña que llaman las Escaleras y a otra peña del pozo negro y tirando por toda la cuchilla que parte de la jurisdicción de Turmequé hasta llegar a la peña nombrada del Valle de los Osos y de esta tomando toda su cuchilla hasta llegar a la loma gorda, la que queda dentro de la jurisdicción de la parroquia y de aquí hasta salir al alto del Mono tomando la cuchilla abajo hasta una loma en donde está el Volador de Tenza y de allí siguiendo cuchilla abajo a dar al río cogiendo su corriente para arriba hasta donde se juntan con la quebrada de Sisa y por esta corriente arriba hasta llegar a la loma del Castillejo y de aquí tomando los linderos de Icabuco y Gámbita hasta llegar al primer lindero de cuyos límites y señalamientos queda efectuada la demarcación de la expresada Parroquia y dentro de ella el vecindario suficiente para la mantención del cura, cofradías, iglesia y demás cosas necesarias, aguadas y leñas y toda comodidad para la feligresía con lo que queda efectuada mi comisión en la conformidad que se me ha señalado y para que conste de diligencia firmo por ante el presente notario”.
La parroquia se denominó Nuestra Señora de Chiquinquirá de la Úmbita y como primer sacerdote fue nombrado don Hermenegildo Vanegas<span> </span>en 1.778.El 7 de junio de 1.780, el corregidor de Justicia Mayor de Tunja, designó como alcalde pedáneo a Hermenegildo Bernal.El segundo Alcalde Vicente Valero fue nombrado en 1.783.
Antes de la llegada de los Españoles, existía en lo que es hoy el territorio de Úmbita una intensa actividad de los Muiscas al encontrarse un gran poblado en Icabuco al mando de un Cacique (Castellanos 1.601) al cual estarían sujetos los casicazgos de Chiriví y Tibaná y otro en lo que hoy es el casco urbano de Umbita denominado Gacha. Según el Archivo Nacional de Colombia (ANC, VisBoy 7, f, 617 y ss) Gacha e Icabuco producían hayo (coca) y algodón. Aún quedan vestigios de los Muiscas de Icabuco, pues en la vereda Nueve Pilas existe una piedra arenisca, observada por Roberto Lleras (1.986) en el cual se tallaron 9 agujeros circulares cuya profundidad oscila entre 14 y 27 cms y su diámetro entre 17 y 19 cms. Algunos investigadores sugieren que se utilizaba como observatorio astronómico.<span> </span>En inmediaciones de Nueve Pilas se han excavado tumbas que contenían cerámica Muisca.
El libro "Presencia de Boyacá (1.953) dice que Umbita es una población pequeña del Oriente Boyacense, cuyos moradores están integralmente dedicados al trabajo. Su producción acusa índices elevados. Las familias de Umbita llevan una vida patriarcal, aman su parcela y el hogar donde transcurre sencilla y pacífica una existencia dedicada al trabajo y al servicio de Dios, porque se distinguen por su arraigado catolicismo y la bondad de sus costumbres.
A mediados de siglo se creo el Instituto Técnico Agrícola, en la región de Icabuco, el cual ha venido capacitando técnicos agrícolas de la provincia de Márquez y promoviendo el desarrollo local y regional.
El 13 de junio del año 1.953 se inauguró la vía departamental de Umbita que une al municipio con Turmequé, la cual vino a contribuir al progreso de sus habitantes que antes de esta fecha debían utilizar un camino de herradura por Villapinzón. En ese mismo año se construyó el palacio municipal.
>El territorio en un tiempo producía trigo (10.000 cargas anuales), habas (5.000 cargas) y lenteja (4.000 cargas), además de papa (30.000 cargas), maíz (20.000) y arveja (5.000 cargas) que todavía se cultiva. A partir de la década del 60 hacen su aparición los agroquímicos los cuales aumentaron la productividad de la papa y la convirtieron en renglón de primera magnitud pero que sin embargo han deteriorado los organismos vivos del suelo por más de 30 años.
En 1.988 se eligió el primer alcalde por voto popular y se inició la descentralización administrativa y fiscal en Umbita y todos los municipios del país, donde se ha podido incrementar la cobertura y calidad de los servicios públicos, la educación, la salud, la cultura y la infraestructura urbana y rural.